viernes, septiembre 21, 2012

QOSQO II


Yenine María Ponce Jara

Luego de muchos años de ausencia, y con breves residencias en distintos lugares, volvía a la ciudad donde crecí, que no es precisamente la ciudad en la que nací, ni a la que pertenece mi familia. Acompañada de mi esposo, durante varios meses dedicamos gran parte de nuestro tiempo a conocerla fascinado él, y a reconocerla con nostalgia yo, ahora que ya nadie de mi familia habita esta ciudad. Los recuerdos de mis años escolares y universitarios y la ausencia de mis seres queridos me llenaron de una melancolía muy íntima. Ahora, que nuevamente nos toca partir (espero que no para siempre), me emociona hablar de esta ciudad que nunca terminamos de descubrir.
Qosqo es el centro de lo que se denomina cultura Inca, la civilización que se desarrolla en la parte de los Andes centrales a partir del año 1,100 D.C. La distribución y planificación espacial de los quechuas estaba basada en sus conceptos de dualidad, tripartición y cuatripartición, que como ya se explicó en entradas anteriores, reflejaba todos los aspectos de su vida. Se tipifica al Tawantinsuyu como una sociedad enmarcada dentro de la "Teoría de la reciprocidad y la redistribución, cuya economía se basaba en el control vertical de pisos ecológicos en la sierra, costa sur y ceja de selva peruanos, así como gracias a alianzas para el comercio con los habitantes de selva baja, selva alta y otros territorios conquistados. Su territorio fue denominado Tawantinsuyu, vocablo que proviene de dos voces quechuas, "tawa": cuatro, y "suyu": nación o estado.
A partir del ángulo sur oriental de la plaza principal de la actual ciudad del Cusco, partían cuatro caminos principales denominados Q´apac Ñan (el camino del gran señor). Hacia el noroeste de la capital, el "Chinchaysuyu", extendiéndose aún hasta el río Ancashmayo en Pasto, actual Colombia; al suroeste el "Contisuyu", ocupando parte de la costa peruana y llegando hasta el río Maule al sur de Chile; al sureste el "Collasuyu", ocupando todo lo que hoy es Bolivia y extendiéndose aún hasta Tucumán, en la actual Argentina; y, finalmente, al noreste el "Antisuyu", en los valles subtropicales y hasta el inicio de la selva amazónica baja en el territorio peruano.
El centro religioso, económico y administrativo del Tawantinsuyu era el Qosqo, ciudad que cumpliendo con la concepción dual Inca estaba divida en Hanansaya o Hawan Qosqo: Qosqo alto, ubicado hacia el norte, y Urinsaya o Uran Qosqo: Qosqo bajo, que ocupaba el sector sur. Esta división geográfica, de acuerdo a los cronistas, correspondía también a la división de la elite inca constituida por la familia matrilineal de los gobernantes. "Qosqo de Arriba", habitado por la dinastía a partir del sexto gobernante Inca Roca; y el "Qosqo de Abajo", que es el sector más antiguo, fue habitado por Mallku Qapaq, (Manco Qapaq) hasta el quinto gobernante Qapaq Yupanqui (ver: Pedro de Cieza de León “Crónica del Perú el Señorío de los Incas” capítulo XCII . Pág. 239).
La notable ciudad del Cusco estaba en el medio de tres valles importantes que permitían justamente la riqueza agrícola y de pastoreo que poseían los incas. Hacia el sur, conectando con las regiones del Qollao, estaba el valle del rio Huatanay, sector con clima templado tendiendo a frio y cuya producción de variedades de tubérculos, sobre todo papas y también granos, era magnifica. También esta zona, en sus regiones más altas, por la riqueza de sus pastos, era el lugar ideal para el pastoreo de camélidos americanos. Hacia el noreste está ubicada la región que hasta ahora se denomina como el “Valle Sagrado de los Incas”. Bañadas por el caudaloso rio Vilcanota, estas tierras de climas que oscilan entre los 19 y 24ºC, producen hasta la actualidad el mejor maíz del mundo. Finalmente, hacia el noroeste, estaba el valle del violento rio Apu- rimac (donde los dioses hablan), sector caliente que les permitía cosechar otras variedades de tubérculos, frutas y el preciado ají. Añadido a estas regiones, los sectores de ceja de selva y selva, el territorio que controló el grupo Inca se extendió sobre un área de más de 3'000,000 Km² y cubrió unos 5,000 Km. de costas en el Océano Pacífico.
La organización del espacio que existió en el Cusco (Qosqo), estuvo basada en el sistema de “ceques” (ver: Thom Zuidema, “El Sistema de Ceques del Cuzco, La Organización Social de la Capital de los Incas”. Fondo Editorial de la PUCP, Lima. 1995), voz quechua que significa línea y que se refiere a las líneas o rayas imaginarias que partiendo del templo del Qoricancha (Templo del sol), en el Cusco, servían para organizar las Huacas (santuarios) que estaban a todo el rededor de la capital, el extremo final de la línea se denominaba “sukanka”. Presuntamente eran líneas de peregrinaje constituyendo así un complejo sistema espacial religioso, con un orden radial y astronómico que le otorgaba un carácter eminentemente sagrado a la ciudad, posiblemente esto determinó las direcciones de la red de caminos inca.
Dividía la ciudad, atravesándola de noroeste a sureste, un angosto río denominado Tullumayu (rio estrecho), actualmente canalizado pero que cuyo nombre conserva aun la avenida que está sobre dicha canalización. El otro río que cruzaba la ciudad y pasaba por la plaza principal, también canalizado en la actualidad, era el rio Saphi (raíz), y cuya denominación también se conserva hasta la actualidad por la avenida que abarca su trayecto, hasta la Plaza de Armas. Posiblemente haya sido el Tullumayo la frontera entre las dos secciones de Hanan y Urin.
Donde está ubicada la Plaza del Mayor del Cusco en la actualidad, también se hallaba una explanada durante la época Inca pero de proporciones mucho mayores. Este espacio rodeado de las regias residencias de la élite Inca, estaba destinado a ceremonias religiosas y celebraciones públicas, esta explanada estaba dividida también en dos sectores por el pequeño río Saphi, para el que habían construido un canal de piedra. El sector ubicado hacia el noreste, donde actualmente se encuentra la catedral, tomaba el nombre de Huacaypata (probablemente provenga del vocablo Huaca: sagrado), y estaba destinado a las ceremonias oficiales y religiosas, el sector hacia el suroeste se denominaba Kusipata, Kusi: alegría, es decir “sector de la alegría”, destinado como su nombre lo indica, para la celebraciones más profanas, aquí también cada cierto numero de días (cinco de acuerdo a Murúa), se concentraba una suerte de mercado: “Qhatu”, basado en el intercambio o trueque de productos.
En medio de los 2 sectores existía una suerte de pirámide rectangular desde donde el gobernante Inca acompañado de la élite religiosa, militar, o agnada, podían dirigirse a su pueblo; este espacio rectangular se denominada “Ushnu” y servía para que el Inca impartiera justicia y presidiera las ceremonias y rituales que se desarrollaban en la plaza, fue además un lugar destinado a realizar observaciones astronómicas (ver Thom Zuidema: “El Ushnu”. Revista de la Universidad Complutense 28:317-362. 1980). Zuidema menciona también que el Ushnu fue el centro arquitectónico de la plaza del Cusco, junto con el Templo del Sol. Zuidema, Hyslop y Raffino, basados en documentos etnohistóricos mencionan que estos espacios sagrados, estaban construidos en plazas y dentro de la red vial Inca, mencionando que se trata de lugares de ofrenda y libación vinculados a las ceremonias de Qapaq Cocha.
Circundaban esta explanada principal, las residencias de varios gobernantes incas que compartían con toda su familia por línea materna, denominada “Panaca”. Las crónicas mencionan el palacio de Pachacuteq, palacio conocido como “Qasana”, espacio que ahora le corresponde a la esquina de la actual Calle de Plateros; estaba también la casa de Inca Roca denominada “Qoraqora”, actuales calles Hatunrumiyoc, Herrajes y Palacio, hacia el norte estaba el palacio de Wiracocha, que tomaba el nombre de “Kiswar Kancha” , y que corresponde al lugar donde se encuentra actualmente la Catedral; delante de esta construcción estaba un “Suntur Wasi”, edificación de forma cilíndrica y techo cónico y que se usaba como espacio para emblemas y armas. Luego estaba el palacio de Inca Yupanqui, denominado “Hatun Kancha”, se erigía además el “Ajlla Wasi” o “Casa de las escogidas”, mujeres de elite que estaban al servicio del dios Sol y del gobernante Inca; estaba también el palacio de Wayna Qapaq, construcción que se denominaba “Amaru Kancha”, actual templo de la Compañía de Jesús, Paraninfo Universitario, el Palacio de Justicia, hasta la tercera cuadra de la avenida El Sol; en la parte frontal de este palacio también se ubicaba un Suntur Wasi. Fuera del radio de la plaza, estaban el palacio de Tupac Inca Yupanqui, palacio de “Pukamarka”, actuales hoteles El Libertador, San Agustín y local central de la Dirección Regional de Cultura: Cusi Cancha. Y finalmente el palacio del primer gobernante Inca Manco Qapaq, Qollqanpata, ubicado en la actual parroquia de San Cristóbal.
El Inca Garcilaso de la Vega, en el tomo II de su obra “Los Comentarios Reales de los Incas”, menciona que el Qosqo estaba dividido en 13 barrios. Víctor Angles, en su libro “Historia del Cusco la capital incaica”, también hace mención a 13 barrios, cuyas denominaciones son: “Qolqampata” que significa "sector o sitio de los depósitos de alimentos" (tampus, qolqas), y que actualmente sería San Cristóbal; “Kantupata”, "barrio de las flores de Kantu"; “Pumakurko” calle que actualmente conserva el nombre y que en castellano podría traducirse como "espalda o columna vertebral del puma", otros lo traducen como “tronco donde se amarra el Puma”; “T 'oqokachi”: "Hueco de sal", en la parte alta de la ciudad y que coincidiría con el actual barrio de artesanos de San Blas; “Munay Senqa”: "nariz bonita" también en la parte alta y que correspondería al actual sector de Recoleta; “Rimac Pampa”, “Plaza donde se habla” o "plaza que habla", tal vez por el murmullo del rio Tullumayo que allí se encontraba, y que ahora es la plaza que se denomina con la castellanizada voz de Limacpampa; “Pumac Chupan” o "cola del puma", donde ahora se ha construido una fuente con el mismo nombre y que está ubicada en el encuentro de la alameda Pachacutec y la avenida el Sol; “K'ayaq Cachi”, "formación de sal", actualmente el barrio de Coripata; “Ch'akill Chaka”, “camino áspero“ o “puente seco” (posible nombre post Inca), actuales zonas de Santiago y Belén; “Pijchu”, que es "cima o montaña", y que aún conserva el mismo nombre; “K'illipata” o "lugar de cernícalos"; “Carmenqa”, cuya traducción no se determina pero podría haber derivado del vocablo quechua karu: distante, lejano y que corresponde al actual barrio de Santa Ana; y finalmente “Wankapunku”, o "puerta del lugar sagrado", actual calle de Saphi. Hay quienes reconocen catorce barrios, añadiendo Qolque-mach’aqway, que significa serpiente de plata.
Chávez Ballón (Ciudades Incas: Cuzco capital del Imperio. Wayka. Programa Académico de Antropología. Universidad Nacional del Cusco. N°. 3. Pp. 1-14), afirma que fueron más bien 12 los barrios. No reconoce Pumakurko ni K'illipata, pero considera a Qoripata, sector que conserva el nombre en la actualidad y que significa “lugar de oro”.
Esta es una descripción general de la ciudad en la que crecí, y en la que me reconozco, Cusco se viste con su traje cosmopolita para sus visitantes sin perder la esencia inocente y pueblerina que conserva para sus hijos.



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