lunes, diciembre 12, 2011

PARA JOSÉ NICOLÁS


Yenine María Ponce Jara


Antes de los tiempos
sopor y niebla de mi presentimiento
Ofrenda por mi ofrenda
a mis dioses de textil y piedra

Eco de sikuri sagrado,
sinfonía grave de mi silencio.
Voz de cántaro de barro andino

Prisma de reflejo de colores ignotos
diluidos en el añil de mis antepasados
Luz de alas de mariposa matutina

Fragancia de lágrimas emocionadas
que humedece el rocío de mi alegría.
Vaho de aromas de ambrosía.

Presencia de pasos evaporados
que transita el sueño de mi ensueño.
Entorno corpóreo de mi amor

Gota láctea deslizada entre mis dedos.
Nube de cielo indio
en el cuenco de mis manos

Suceso Divino: Maternidad

2 comentarios:

  1. Hermosa foto y hermoso poema que nos sitúa en el ámbito más íntimo de la creación. Una primera lectura del poema nos da una visión casi inmediata de una forma ovoidal hermética que -de tanto en tanto- libera fragancias, colores, vahos, como si se tratase de ofrendas a la vida, al universo inconmensurable. La creación se produce en el universo y la pro-creación en el seno de la matriz. Feliz paralelismo, simetría y belleza tanto en el poema como en la imagen de la criatura que inteligentemente inquiere al mundo con su mirada.

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  2. Muy agradecida por el comentario Al, es gratificante viniendo de un experto como tú, un abrazo.
    Yanni

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