lunes, julio 05, 2010

LOS TEXTILES: LIBROS ABIERTOS

Pieles para vestidos ¿tan primitivos como al principio?


Por: Yenine Maria Ponce Jara

La documentación más antigua que nos proporciona información acerca de los vestidos nos llega de las pinturas rupestres y nos aproximan al uso de indumentaria de nuestros antepasados, se añaden las esculturas, las estelas y los textiles de las ofrendas mortuorias. Lo que resulta obvio es que el motivo principal para cubrirse el cuerpo fue la protección contra el frío, los geólogos han dado a conocer la existencia de una serie de glaciaciones en las que el clima fue extremadamente frío. Incluso al final de las culturas paleolíticas la vida se desarrolla en el límite de los grandes glaciares, que cubrían gran parte de los continentes.
El hombre primitivo tuvo el cuerpo cubierto con vello muy espeso que lo protegía de las inclemencias del tiempo. El hombre de Cromañón, que vivía de la caza de los animales salvajes, inició a cubrirse con las pieles de los animales que cazaba, pero éstas al secarse se endurecen y resultan nada manuables, el procedimiento más sencillo para darles elasticidad era una laboriosa masticación, podemos remitirnos a la cultura esquimal cuyas mujeres hoy en día, dedican gran parte de su tiempo, a mascar las pieles que sus maridos traen de la caza. Otro método que descubrieron fue eliminando previamente los residuos de tejido que pudieran quedar adheridos a ella, humedecer la piel y golpearla con un objeto duro y pesado repetidamente. Sin embargo, ninguno de los dos métodos era lo suficientemente satisfactorio, ya que si las pieles se mojaban había que repetir todo el proceso. El ingenio del hombre descubrió que frotar aceite o grasa de animal en la piel la mantenía flexibles durante más tiempo, y les daba impermeabilidad.
Las pieles utilizadas solo cubrían los hombros, dejaban parte del cuerpo al descubierto y estorbaban en algunos movimientos, se hacía necesario darle forma, incluso careciendo en un principio de medios para ello. Se llegó así a uno de los más grandes avances tecnológicos de la historia de la humanidad, comparable en importancia a la invención de la rueda o al dominio del fuego, esto fue la invención de la aguja con orificio. Se han encontrado gran cantidad de estas agujas, en las cuevas paleolíticas donde fueron depositadas hace 40.000 años, algunas son muy pequeñas y de una exquisita artesanía, este invento permitió coser unas pieles con otras y hacerlas proporcionales al cuerpo.
Al mismo tiempo, la gente que vivía en climas más templados, descubría el uso de las fibras animales y vegetales. La corteza de ciertos árboles, sobre todo del roble y del sauce, contiene ácido tánico obtenido mediante un proceso de maceración, introduciendo la corteza en agua, y sumergiendo la piel en esta solución, se hacía tiras la corteza de algunos árboles y luego se ponían a remojar, colocadas luego sobre una piedra lisa, se golpeaban con un mazo hasta unirlas. Estos vestidos, hechos con corteza, se trataba con aceite o se pintaba para hacerlos más duraderos.
Al convertirse al sedentarismo, el vestido primitivo probablemente debió haber sufrido cambios, las primigenias estratificaciones sociales y el incipiente concepto religioso, probablemente influyeron para que se le agregaran a la indumentaria, algunos objetos que tenían el carácter de adornos, diferenciación o algún significado religioso.
Cabe mencionar que en las culturas primitivas hay falta de confección, los primeros vestidos fueron en zaleas y texturas vegetales. Los vellones trenzados unos con otros, pudieron sugerir idea de tejido, y lo mismo las cerdas y crines, los tallos y raíces de plantas. Con estos materiales se confeccionaron los trajes de ceremonia, de corte, de duelo, de divinidad, etc. La tecnología de la elaboración de los tintes, también significa un gran adelanto; las técnicas básicas de este procedimiento, tan rudimentarias desde sus comienzos, siguen utilizándose incluso hoy en día.
A lo largo de la historia, cada pueblo, cada civilización, cada siglo ha tenido sus propios modelos de vestido, los cuales se enmarcan en la evolución económica, ideológica, religiosa, social, política y cultural por la que han transitado, sin que ello haya implicado el abandono de las prendas tradicionales de vestir. La configuración, los materiales y las técnicas para la confección y fabricación de los vestidos, han variado enormemente según los conocimientos, las posibilidades y los gustos de los distintos pueblos. Los motivos por los que los hombres y las mujeres de todas las edades tienden a cubrirse el cuerpo son de muy diversa índole; entre ellos, figuran la necesidad de protegerse del frío y las inclemencias atmosféricas, el pudor sexual, el deseo de establecer distinciones sociales o religiosas y el gusto por embellecer el aspecto externo de la persona.
En lo que se refiere a su técnica se trata de un arte mayor por la elaboración y dominio de la materia prima y por la profusión de diseño y de color. La materia prima en la costa norte de nuestro país fue el algodón sometido a elaborados procesos para su utilización, en el sur fue la fibra de camélidos que de acuerdo al animal del cual era obtenida (llama, alpaca y vicuña) o al color natural de la lana, el tejido era destinado a servicio ritual, elitista o de uso común, e incluso para depositar las semillas o la cosecha.
En la selva es mayormente de origen vegetal, como la corteza de llanchama, combinado con coloridas plumas de aves, infinidad de semillas de exóticos sonidos y pintados a mano con tintes vegetales, extraídos del achiote, de la caoba, o del huyto. Se añaden a la vestimenta pintura en la piel de la persona de diseños diversos que indicaran el status, o procedencia del individuo.
En nuestra tradición, los tejidos son considerados “vivos”, (ver Arte y Memoria en la cosmovisión andina en este mismo blog), los vestidos tradicionales otorgan rangos, status, determinan la jerarquía de hombres y mujeres que los llevan, determinan su estado civil, su linaje o su poder económico y social, la originalidad de los atuendos peruanos son estudiados de manera particular en su técnica, la materia prima que interviene, su contenido ideográfico, sus colores, la cosmovisión que les rodea y el espacio y tiempo en que fueron creados, lo mismo que el uso o fin al que están destinados. Los textiles, son libros abiertos, que nos aproximan a la historia y la cultura de grupos humanos, de sus estructuras sociales, su religión y cosmovisiones.

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